miércoles, 23 de diciembre de 2015

Rally Dakar - D-10: Carlos Sainz: 'Nos hemos preparado bastante mejor este año'.

El piloto madrileño, confiado en hacer un buen papel en el Rally Dakar, donde pilotará un Peugeot 2008. 'Espero disfrutar y volver con una sonrisa', comenta.
El Auto de Sainz. Foto Web.
Carlos Sainz admitió que va "mucho más confiado que el año pasado" al Dakar 2016, donde pilotará un Peugeot 2008 junto a su copiloto, Lucas Cruz, y resaltó la "gran evolución" del coche. "Esto no quiere decir que vayamos a ganar. Simplemente, que voy más a gusto, que las pruebas que hemos hecho son mejores que en 2015 y que Peugeot ha hecho una gran evolución del coche. Nos gustaría pensar que vamos a plantarle cara al Mini y al Toyota. Nos hemos preparado bastante mejor este año", valoró el piloto madrileño.Antes de emprender viaje a Buenos Aires, desde donde el próximo 2 de enero partirá el Dakar, Sainz resaltó el desarrollo de su Peugeot y en su ambición para la carrera. 

"Esta aventura sólo se entiende, en el momento que entiendo mi carrera, disfrutando. Y espero disfrutar y volver con una sonrisa", explicó en una rueda de prensa en Madrid.'Confío plenamente en el equipo'"Hemos hecho los deberes todos. El equipo este año se ha reforzado con un piloto más como Sebastian Loeb, que es muy buena noticia tanto para Peugeot como para la prueba en sí", continuó el vencedor de esta carrera en 2010. El también doble campeón mundial de rallys ratificó que confía "plenamente" en el equipo y "en tener absolutamente igualdad de material que los demás". "El año pasado no podía realmente atacar ni disfrutar conduciendo por una serie de motivos y este año sí. Eso es lo que marca la diferencia".

El coche con el que intentará ganar el Dakar.
Después de destacar que ahora dispone de un vehículo "más competitivo", aunque "luego la fiabilidad es otra historia", que irá marcando la propia carrera, repasó que "todo el mundo sabe que casi ninguna marca ha conseguido ganar en su primer año o segundo año de participación en el Dakar". Además Sainz remarcó que en esta edición, que atravesará Argentina y Bolivia, habrá "tres etapas en altitud, entre 3.500 y 4.000 metros, pero no como enlace, sino pruebas cronometradas". "Se trata de un reto importante. Hace poco Peugeot mandó el coche a Chile para asegurar que funcionaba perfectamente en esa altitud, porque se pierde mucha potencia", explicó el piloto, preparado para el calor y la altitud.Adaptado a las duras condiciones "Hago bicicleta dentro de la sauna y trato de simular unas condiciones bastante incómodas. 

Es lo que más se puede parecer a la situación esa del año pasado con 53 grados. Y en cuanto a la altura, he hecho entrenamiento en hipoxia, que te simula una falta de oxígeno en determinadas situaciones. Tienes un aparato que te simula la altitud, empiezas con series de tres minutos y eso va aumentando hasta que llegas a los 4.500".El Dakar 2016 incluye esta edición menos tramos de desierto. "Nuestro coche donde mejor se defiende es en terreno roto. Pienso que este año va a haber sorpresas. Estoy convencido. Va a ser un Dakar duro y mi experiencia me dice que hay que estar abierto a encontrar cualquier cosa. Hay que ir día a día", repasó."El recorrido va a ser complicado. Tenemos que ser pacientes. La segunda semana teóricamente es cuando es más favorable a nosotros. Tenemos que tener muy clara la estrategia, tener paciencia y esperar a que el terreno favorezca nuestras intenciones", agregó Sainz, que ve a Mini favorito sin "discusión", aunque añadió: "No nos olvidemos de Toyota, con un coche con potencial para ganar".

Fuente: elmundo.es 

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