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martes, 3 de marzo de 2020

Recuerdo de un grande de la F1: Los últmos minutos de Ayrton Senna antes del accidente.

El brasileño murió el 1 de mayo de 1994 durante el desarrollo del trágico Gran Premio de San Marino. Gerhard Berger recordó cómo fueron los días previos y posteriores a que el múltiple campeón perdiera la vida.



La muerte de Ayrton Senna representó no sólo una conmoción para el mundo automovilístico, sino también un cimbronazo para toda la sociedad brasileña que veía proyectado en el paulista la grandeza de su pueblo. Pero la desgracia lo convocó en la mañana del 1 de mayo de 1994 cuando en la vuelta número siete su Williams FW16 no logró tomar correctamente la curva de Tamburello durante el trágico Gran Premio de San Marino de aquel año en Imola, y el auto golpeó contra un paredón a una velocidad de 218 kilómetros por hora. Su casco -aquel amarillo, negro y verde- se movió apenas y algunos creyeron que había sido simplemente un choque. Sin embargo, era el final del más grande piloto de Fórmula Uno de todos los tiempos. Tenía 34 años.

¿La causa del accidente? Rotura de la columna de dirección de su veloz vehículo. El equipo Williams nunca admitió su responsabilidad en la muerte de Senna y no hubo condenas.

Pero la tragedia rodeaba a ese Gran Premio desde un primer comienzo y Senna presentía que algo mayor podría ocurrir. Durante las pruebas de clasificación otro accidente mortal había empañado esa competencia. Roland Ratzenberger también perdió su vida cuando su automóvil impactó contra un muro de concreto. Igual que el brasileño, pero un día antes. En el momento del accidente, Ayrton estaba en su box, preparándose para su propia clasificación. Pero visiblemente alarmado y ante la sorpresa de todos, tomó un automóvil de apoyo y se dirigió antes que nadie al lugar del hecho. Pero nada podía hacerse: el Simtek del austríaco estaba totalmente destruido y su colega había muerto.

Minutos después de que Ratzenberger fuera asistido y trasladado de urgencia a un hospital, Senna fue informado sobre su muerte. Estaba en su casa rodante aguardando novedades sobre el piloto. Al enterarse, colapsó. Igualmente por la noche, cuando telefoneó a su por entonces novia, Adriane Galisteu. Entre lágrimas, le confió todo lo que sentía por aquellos días y por la falta de protección hacia los pilotos que sentía por parte de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA).

Rubens Barrichello, también brasileño, sufrió otro accidente. Senna fue el primero -una vez más- en llegar para asistirlo. San Marino 1994 estaba signada por las malas vibraciones. Por la maldición. Durante todo el fin de semana hubo colisiones y fuera de pista más allá de lo normal. ¿Qué estaba pasando?, se preguntaban todos. Durante la mañana de la competencia otros dos pilotos sufrieron complicaciones que frenaron la carrera: ellos eran Pedro Lamy y JJ Lehto.

Minutos después, tras el paso del safety car, sería el turno de Ayrton.

Gerhard Berger, amigo personal y compañero durante dos años en McLaren, contó lo que ocurría los días previos a ese fatídico 1 de mayo y cómo Senna se sentía respecto a la seguridad en la Fórmula Uno, la cual estaba empeñado en cambiar. "El Gran Premio de San Marino en 1994 fue un fin de semana de locos. También hubo otros incidentes terribles en la carrera. Fueron como 10 años de peligro de Fórmula Uno concentrados en un fin de semana realmente extraño. Tuve un accidente en la misma esquina que Ayrton en 1989. Cuando estaba en el hospital, Ayrton me llamó y me preguntó cómo estaba”.

Esa era una de las principales características del brasileño: el cuidado de sus colegas y la preocupación cada vez que tenían un inconveniente en pista. Las imágenes del piloto paulista poniendo en riesgo su vida para rescatar a otros accidentados son célebres. La curva donde había chocado Berger era la misma en la que él moriría cinco años después.

“Después de la muerte de Roland en la calificación, salimos de la sesión informativa de los pilotos el domingo por la mañana antes de la carrera y Ayrton me dijo que la próxima semana deberíamos hacer más para que el deporte sea seguro”, confió Berger en declaraciones recogidas por el diario inglés Mirror. Tras el choque contra el muro y luego de evacuarlo de urgencia, los médicos encontraron algo inesperado en la butaca del carismático corredor: una bandera de Austria, que de ganar, Ayrton haría flamear en homenaje a Roland.


También rememoró la última mirada que compartió con el brasileño, en momentos en que el piloto de Williams ya tenía colocado su casco y estaba listo para salir a pista. “Recuerdo haberlo mirado y se estaba riendo debajo de su casco. Siempre había sido feliz cuando algo bueno me estaba pasando. Ese fue mi último contacto visual con él. Comenzamos la carrera y Michael Schumacher estaba detrás de Ayrton, y yo estaba detrás de Michael. Recuerdo exactamente cuando Ayrton comenzó a salir de la pista. Se estrelló y pensé que había golpeado la pared en un buen ángulo y que no habría ningún problema. Detuvieron la carrera y vi a Bernie Ecclestone quien dijo que Ayrton estaba fuera del auto”.



En la vuelta 16, Berger, conmocionado y sin concentración, dejó la carrera. Cuando vio a Ecclestone salir de su lugar supo que algo no estaba bien. Al bajar de su Ferrari le informaron que su amigo luchaba en forma desigual, para sobrevivir. No podía creer lo que escuchaba. De inmediato subió a un helicóptero y se trasladó a Bologna, donde Senna estaba hospitalizado. Minutos después fue declarado muerto.



“Perdí a un colega y un amigo. Fue muy difícil, pero sabes que estas cosas pueden suceder en nuestro deporte y tienes que lidiar con eso. Fui a casa y consideré retirarme. Pero luego, dos días después, decidí que tenía que seguir adelante. Volvió todo a la normalidad muy pronto porque las carreras son carreras”, reveló. "Pero hubo momentos en los que pensé: ‘Mierda, ¿imaginas si Ayrton todavía estaba en el Williams cuando Damon Hill y Jacques Villeneuve ganaron sus títulos?’. Si hubiera estado vivo, no creo que nadie más que Ayrton hubiera ganado el campeonato durante los próximos cinco años”.

Tras la muerte de Senna y antes de que se largara la próxima carrera, Nikki Lauda anunció la reforma de la Asociación de Pilotos de Gran Premio, uno de los anhelos del brasileño. También se tomaron medidas contra las barreras de contención que resultaron fatales tanto para Ayrton como para Ratzenberger. La curva de Tamburello, además, fue modificada.



Fuente: Infobae

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